La tendencia educativa para 2026

A pesar de los puritanos de la educación, aquellos herederos del «Anti computación», la transformación digital en 2026 es algo que viene construyéndose desde los inicios de la era digital, ya no se trata de la lucha por el acceso a internet, o la discusión sobre las pantallas y su impacto en la salud, eso duró décadas, lo que ahora está sobre la mesa es la inteligencia artificial, un punto que muchos consideran de riesgo aparente, pero que no está sustentado con ninguna prueba de rigor científico.

Nos podría parecer una tontería, pero es muy preocupante que gracias a las redes sociales se ha potenciado la paranoia colectiva, a tal punto de hacernos creer que por ver 10.000 comentarios o likes en una publicación anti-tecnología, ya eso es garantía de la veracidad de las afirmaciones de un tiktoker con resaca. Lo cierto es que las herramientas tecnológicas deben abrir un debate mucho mayor, sobre la actualización profesional de los propios docentes quienes tenemos (me incluyo)

, la responsabilidad de direccionar correctamente a los alumnos por un sendero más profesional con las herramientas que tenemos, la IA no es el santo grial, está muy lejos de serlo, pero saber los parámetros correctos, los beneficios y debilidades de cada elemento que usamos, es lo que nos va a permitir en la próxima década avanzar como sociedad en este entorno hispano tan golpeado por un retraso sistemático en los contenidos educativos.

Hace 26 años con la llegada del nuevo milenio, nos perfilábamos muy distinto a lo que ya hoy tenemos, asumíamos que para 2026 simplemente tendríamos más capacidad de cómputo, algo que sí ocurrió, pero jamás imaginamos que la automatización tardaría tanto en llegar, y que al hacerlo irrumpiría en el escenario tecnológico con una contundencia abrumadora para muchos.

El gran desafío no se trata de los riesgos de la tecnología, está en dos grandes nichos que en lo particular me resultan preocupantes, por un lado tenemos las capacidades de infraestructura, un crecimiento casi demencial en lo que respecta a la demanda de memoria RAM y almacenamiento, que va acompañada por una necesidad alucinante de energía para suplir a esos monstruos de instalaciones que soportan a las miles de IA que existen. Eso es algo que las propias empresas van a tener que ver cómo lo solucionan, no será barato, pero es su misión, aunque esto nos afecta a todos con un aumento considerable en costos de periféricos como las memorias RAM y los discos de estado sólido.

El segundo desafío está ya a nivel poblacional, tenemos que entender que las universidades son de gran importancia, y aunque son lentas para actualizarse, la responsabilidad de fomentar las actualizaciones profesionales en materia tecnológica recae en los que a diario trabajamos en ese sector, no podemos pretender que un decano por mucho doctorado que pudiera tener, va a conocer todo lo que los estudiantes necesitan en pleno 2026, eso sería irracional y no tiene por qué ocurrir, lo que sí debe ocurrir y es parte del desarrollo del sistema educativo, es que quienes estamos en una posición de actualización permanente, demos esas herramientas con el apoyo mutuo entre la academia y el sector privado. Una alianza que permitirá que las próximas generaciones de docentes y los profesionales recién formados, sean más competitivos y eficientes, y no hablo de una expectativa a 10 años, es algo que ya se está ejecutando con una planificación que lleva algunos años en desarrollo para poder lanzar en este 2026, un plan de estudios que acompaña a los estudiantes para ponerlos a la par de las necesidades de un mercado laboral cambiante, que les exige conocimientos que por la vía académica regular, es un quebradero de cabeza, eso va a cambiar y desde nuestra plataforma RadioWebLatina estamos trabajando para que eso ocurra muy pronto.

 

Luis M.
Editor RadioWebLatina

 

 

 

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